WERC Training Program Is Shaping the Future of Harm Reduction Work.

A graduate from the newly launched Worker Education and Resource Center Program proudly presents her certificate.

Elena Cruz is a 45-year-old Afro-Boriqua woman and former sex worker who is passionate about working in harm reduction. She recently became one of the first graduates of the newly launched Worker Education & Resource Center (WERC) program, which is playing a critical role in transforming harm reduction services throughout Los Angeles.

Cruz first became involved with the groundbreaking initiative while volunteering with The Sidewalk Project, a street-based harm reduction organization. Now she is continuing that work as a paid employee, thanks, in part, to the professional development she’s received through WERC.

Launched by the L.A. County Department of Health Services (DHS), the WERC program specializes in hands-on training that equips participants to work as harm reduction support specialists or supervisors. The program is made up of approximately 33% Latino participants. The eight to 10- week curriculum offers free, comprehensive instruction on essential topics like safer drug use, engaging unhoused community members, compassionate communication and working within social services.

“I’m gaining confidence through the program,” said Cruz, reflecting on her growth. Since joining The Sidewalk Project, she has taken on the role of managing the front reception area where she helps connect visitors with resources. “Everyone who walks through the door needs something—whether it’s a place to charge their phone, somewhere to sit or even a place to meditate. We provide a lot of things.”

Shoshanna Scholar, the director of the Harm Reduction Division for DHS, spoke to CALÓ News about the critical importance of programs like WERC and city-wide investments in harm reduction initiatives.

Scholar noted that until recently, many organizations that focus on harm reduction were often underfunded and relied heavily on volunteers. Many of these volunteers, like Cruz, had lived experiences that informed their work.

“The piece you can’t substitute is a lived experience,” Scholar states. “We wanted to make sure that we were hiring from the Skid Row community…and recruiting residents who have a long-term relationship connection with the area.”

In recent years, Los Angeles County has intensified its efforts to develop a more comprehensive and inclusive strategy for public health. In 2023, the number of drug-related overdose and poisoning deaths in the county plateaued for the first time in a decade.

A significant portion of the work has been hindered by the stigma surrounding harm reduction initiatives, even in places like California, which is generally considered less conservative. In 2022, Gov. Gavin Newsom vetoed a controversial bill that would have allowed San Francisco, Oakland and Los Angeles to launch trial supervised drug injection sites. Harm reduction advocates and experts argue that the most effective way to tackle this public health issue is to meet individuals where they are.

Soma Snakeoil, the executive director and co-founder of The Sidewalk Project, has been a strong supporter of Cruz throughout her journey in the job readiness program and urges political decision-makers to continue funding initiatives like WERC.

Snakeoil, a veteran in the harm reduction field, has long been a fierce advocate for both sex workers and unhoused community members. She emphasizes that Cruz’s success story is in part possible due to a “complex network of people within LA County who are really trying to do something different.”

Snakeoil asserts that there are many different systems at play, crediting The Sidewall Project, funds from Measure J, the Amity Foundation and DHS. “I hope that [Cruz’s] story is a story that shows why we need to fund all of these programs, because it not only supports the individual, it supports a community of care and is cyclical in giving back.”

Now, as Cruz begins a new chapter as a paid employee, she is excited to continue the work she is so passionate about. With the continuation of the WERC program, the hope is that more graduates with lived experiences will step into roles that support people in need. “Her lived experiences make her so good at her job,” said Snakeoil of Cruz’s expertise.

For graduates like Cruz, the WERC program not only brings the knowledge gained in the program but also a sense of purpose and commitment to their communities.

“I wish I had those services back then, because I would be more confident.” Cruz reflects, “I would be more in tune, like how I am now.”

The Fight Against Overdose Deaths in LA Continues.

A Harm Reduction worker takes a naloxone nasal spray out of a box.

El 31 de agosto es el Día Internacional de la Concientizaciónsobre la Sobredosis.

Este sábado es el Día Internacional de Concientización sobre la Sobredosis para llamar atención al problema que se llevó más de 3,000 vidas el año pasado en el condado de Los Ángeles.

Las muertes por sobredosis han superado a las de accidentes automovilísticos y muertes por armas de fuego en conjunto y son la principal causa de muerte en adultos menores de 50 años, según datos de los centros para el control de enfermedades (CDC).

Según un reporte del departamento de Salud Pública del condado de Los Ángeles (DPH), en el 2023 un total de 3,092 personas perdieron la vida por sobredosis de drogas en comparación de las 3,220 que fallecieron en el 2022.

Estos números representan la primera disminución en las tasas de sobredosis en el condado de Los Ángeles en una década gracias al alcance del condado de Los Ángeles y grupos comunitarios que tienen un enfoque en reducción de daños para evitar el consumo de drogas.

En los últimos tres años, los programas de reducción de daños han ayudado a más de 140,000 personas, han revertido más de 30,000 sobredosis, han aumentado el acceso al medicamento de rescate para revertir las sobredosis, naloxona, en un 500% y han seguido apoyando a una red de socios comunitarios que proporcionan servicios de salud locales en docenas de vecindarios, según un comunicado del programa de prevención de sobredosis del condado de Los Ángeles.

El Dr. Brian Hurley, director médico de la oficina de prevención y control del abuso de sustancias del DPH, dice que no espera que las personas acepten dejar de consumir drogas, pero también reconoce que algunas formas de participar en conductas de riesgo son más seguras que otras y la meta de reducción de daños es trabajar con las personas para reducir el riesgo o el daño asociado con el consumo de sustancias.

Agregó, que el condado trabaja con personas que fuman o se inyectan drogas para asegurarse de que tengan naloxona, un medicamento que puede revertir la sobredosis de opioides.

“Les damos a las personas este medicamento para que puedan seguir con vida si sufren una sobredosis y también les damos herramientas para evitar la propagación del VIH o la hepatitis si las personas consumen sustancias; todos estos son ejemplos de reducción de daños”, explicó el Dr. Hurley.

Gracias a subvenciones estatales el condado puede proveer Naloxona gratis a las personas en ciertos lugares y el Dr. Hurley dice que uno de los lugares donde más se usa es cuando las personas salen de la cárcel porque el riesgo aumentado que corren al usar drogas debido a que su tolerancia a las drogas ha disminuido en la cárcel.

La droga que fue responsable por una gran parte de las sobredosis es el fentanilo que es un opioide sintético que de acuerdo con la DEA es aproximadamente 100 veces más potente que la morfina y 50 veces más potente que la heroína como analgésico.

El fentanilo representó 1,970 muertes en el 2023, según el reporte de fentanilo del DPH.

Pero el Dr. Hurley agregó que la metanfetamina es otra droga que también ha contribuido a la crisis actual de sobredosis.

De acuerdo con el programa de prevención de sobredosis del condado de Los Ángeles las personas negras, latinas e indígenas tienen tasas que están aumentando rápidamente.

En el 2023 los latinos representaron el mayor número de muertes con 753, pero de acuerdo con el Dr. Hurley es importante notar que tuvieron el porcentaje de muertes más bajo (15.9%) a comparación de los blancos (25.8%) y negros (53.3%).

Otra población que también ha sido afectada por un porcentaje alto ha sido las personas que viven en áreas con una tasa de pobreza alta.

“Los residentes del condado de Los Ángeles que están sin hogar o en riesgo de estarlo o que tienen bajos ingresos y los residentes del condado de Los Ángeles que son de raza negra son los que tienen el mayor riesgo”, dijo el Dr. Hurley.

El Dr. Hurley declaró que el programa de distribución de Naloxona ha ayudado a poder disminuir la tasa un poco, pero está utilizando otras formas para poder reducir el número de sobredosis en el futuro como proporcionar más servicios de medicamento que él dice realmente ayuda a reducir el riesgo de sobredosis.

“Si las personas toman medicamentos que les impiden sufrir síntomas de abstinencia y reducen el riesgo de sobredosis, y si quieren consumir menos, pueden hacerlo, pero cuando las personas no tienen hambre de drogas, cuando pueden simplemente tomarse un descanso del abuso de sustancias, es asombroso”, dijo el Dr. Hurley. “Las personas pueden conseguir vivienda y empleo y comenzar a rehacer sus vidas de una manera realmente notable, y necesitamos hacer mucho más en ese sentido”.